Mostrando entradas con la etiqueta MLN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MLN. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de mayo de 2013

De héroes y traidores

De héroes y traidores



La reaparición de Amodio en la escena política tiene el rasgo de equilibrar las delaciones y revelar o aclarar el papel que les toca en dicha escala a aquellos de nuestros actuales gobernantes que integraron las filas de los tupamaros históricos. Desde hace ya mucho tiempo está claro que no hubo un sólo traidor, sino toda una gama de defecciones mayores o menores. 1
Analizando no demasiado profundamente este fenómeno se nos aparece el otro fenómeno paralelo, el de toda una escala de heroísmo de algunos de los cuadros y de centenares de militantes de base, muchos de los cuales dejaron la vida en las mazmorras de la tortura justamente porque se negaron a traicionar a otros y a traicionarse a sí mismos.
Hubo muchos que no sólo no traicionaron, sino que lograron salvar a todos sus amigos y compañeros quienes pudieron dormir tranquilos.
Frente a la defección de algunos, entre ellos cuadros de dirección, hubo cientos de héroes anónimos que salvaron todo lo que pudieron en los brutales interrogatorios.

El amor
Todos ellos tenían cónyuges, hermanas y hermanos, padres y muchos de ellos hijos a los que amaban. Y su sacrificio fue por amor, por el amor que trasmite dignidad, sentimiento de justicia y solidaridad. Nadie puede creer en la autenticidad de un amor basado en la traición, en la vileza y en la entrega de otros seres humanos.

Conozco el caso de alguien que, llevado a la fuerza al blanco al que estaban tirando con una ametralladora, y conminado por el encargado de la tortura: “Ahora cantá, por tu hijo”, contestó simplemente: “Mi hijo va a saber por lo menos que su padre fue un hombre”. Despojado de sus connotaciones machistas el significado es un legado de haber sido un ser humano integral. Ésta es la única base sobre la que se puede edificar el amor: la dignidad, la integridad,  la fidelidad, el coraje, la gallardía, la lealtad a los principios humanos más nobles

No creo que ninguno de los queridos compañeros que se la aguantaron en silencio lo haya hecho para figurar ni para hacer carrera política como senador, ministro o presidente; lo hicieron estoicamente por sus, por nuestros principios y por una militancia humana de protección de sus seres y compañeros queridos, que eran todos los camaradas. Esto es particularmente claro en los que dejaron la vida en “la máquina”.
 
Y el heroísmo no empezó en las salas de interrogatorio y tortura. Empezó cuando los compañeros aceptaron integrarse a una lucha en la que no existían recompensas materiales, ni sueldos ni viáticos. Lo único seguro de esta lucha era el riesgo de la salud, los bienes, la familia y hasta la propia vida.
No podemos ni queremos dar nombres porque seguramente vamos a ser injustos con algunos y porque el fenómeno es tanto más notable cuanto más anónimo y colectivo.
Este es un fenómeno sociológico trascendental, éste sí, mucho más que la traición de algunos. Frente a una humanidad que amenaza extinguirse a sí misma por avaricia y sed de poder se levantan miles de un paisito pequeño que fueron capaces de arriesgar su salud, sus bienes, y hasta su propia vida sin ganancia material alguna, tan sólo por ideales y principios
 
Y que conste que nuestra experiencia en los procesos de la tortura nos lleva a ser condescendientes con aquellos compañeros que no pudieron resistirla, ya sea de base como de dirección. Nadie puede culpar a otro ser humano enfrentado a ese monstruo insensible. Para poder soportar algo tan extremo como la tortura es necesario recurrir a todos los recursos de un ser humano: morales intelectuales y físicos. Hay que hacer una clara distinción con quienes, por el contrario, pusieron todos estos recursos en ayudar a sus torturadores.
Pero lo que tenemos que criticar es el mecanismo de convertir a la traición en teoría política y prolongarla, y ahora el intento infame de enlodar a todos esos héroes anónimos tratando de convertir su calvario en sucias intrigas cortesanas.
 
Es sabido que en el Penal de Libertad había presos que colaboraban abiertamente con sus carceleros militares, aduciendo que la dictadura era nacionalista, y que, por lo tanto, había que ayudarla. Eso los llevaba obviamente a entregar hasta a sus propios compañeros.
Sin necesidad de ir tan lejos tenemos a gobernantes que quieren dejar ir para sus casas en prisión domiciliaria a los torturadores, que defienden
inexplicablemente de su extradición a tres de ellos ya penados  por asesinos por la justicia chilena, que salen siempre en defensa de cuanto torturador y violador es amenazado de ser procesado, que están por mandar tropas a Haití y defienden a quienes pueden haber cometido la violación de un joven haitiano, que encubren el gasto de más de un millón de dólares diarios en unas fuerzas armadas más que inútiles, que han probado ser criminales del pueblo que están designadas para proteger, que defiendan la impunidad de asesinos, torturadores, violadores y secuestradores de niños para venderlos…
Hace poco tiempo el comité del FA en México divulgó un documento del general Licandro en el que revela que nuestro actual ministro de defensa propuso hasta ¡mandar tropas a Irak!
No podemos ser tan ingenuos de ignorar que desde filas gobernantes se protege la impunidad para los criminales de lesa humanidad.
Recientemente se procesó en Núremberg a un ex guardia nazi de más de 90 años.
Y es que la sociedad no se puede permitir que este tipo de crímenes quede sin castigo, como ejemplo para generaciones futuras y para su protección, para evitar la justicia por mano propia, en fin, por todas las razones por las que existe la justicia.
Seguramente todos los compañeros cristianos habrán perdonado a sus verdugos y a los verdugos de sus compañeros,  así como lo habrán hecho otros que no son cristianos. Esto es irrelevante. La sociedad tiene que imponer justicia de todos modos, para preservar normas de convivencia civilizadas.

Para pintar alegría/ en las caritas nocturnas/
de los pequeños mendigos

Contra los prejuicios de algunos, por ejemplo los militantes cristianos, curas y feligreses católicos, protestantes, mormones y judíos se  agruparon en filas de cientos de tupamaros sin tener una idea de ningún gobierno marxista ni comunista, sino tan sólo desafiando a fieras mucho peores que  las del circo romano por avances de justicia, para que la indigencia y la marginación no fueran tan desgarradoras, por los niños, que hoy son 20.000, trabajando en el reciclaje de basura
Nosotros, los tupamaros, cometimos crímenes como el del peón rural Pascasio Báez,  y otros.
Los hemos pagado con un total de unos 14.000 años de dura prisión sumando todos, sin contar con otros tantos miles de semanas de tortura, violaciones, fusilamientos simulados, compañeros asesinados, hijos vendidos...
Rechazo terminantemente ser colocado junto con este personaje siniestro de Amodio en ningún término. Mis críticas a los dirigentes que han renunciado a sus principios tupamaros son compartidas por muchos compañeros y parten de una base principista totalmente opuesta a la basada en el bajo “chusmerío” lumpen, en los relatos de sordideces humanas a los que la quiere reducir el real o presunto Amodio, personaje conocido además por traidor y mentiroso. Amodio fue justamente uno de los primeros, y el mayor, en quebrantar esos principios, y lo hizo realmente de una manera harto brutal.
Todo gran ser humano ha andado presumiblemente en chancletas en su casa; quiero decir que se puede fijar la atención en las pequeñas fallas humanas o en la grandeza.
El real o presunto Amodio de las cartas intenta enlodar hasta al propio Sendic, relatando algunas de sus falencias, reales y hasta mentidas, como si él no fuera grande por sus colosales virtudes humanas, por su entereza, por su valentía, por su entrega, por su militancia sacrificada entre los cañeros del norte, por su inquebrantable voluntad de servir a la causa humana, aun desde situaciones terriblemente expuestas.
En este caso se trata de todo un colectivo de miles, lo que resulta mucho más importante y significativo que si fuera una sola persona ejemplar.
Es posible considerar la cuestión desde el punto de vista de la bajeza de algunos, o bien de la nobleza de una mayoría ejemplar de héroes anónimos, que nos permite seguir teniendo esperanzas en que los rasgos nobles de la humanidad la van a salvar del desastre inminente.
“Si suponemos que no hay esperanza, garantizamos que no habrá esperanza. Si suponemos que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades de cambiar las cosas, entonces hay una posibilidad de contribuir a construir un mundo mejor.”, dice Chomsky.

Ricardo Ferré

1
http://federaciondebasespatriagrande.blogspot.com/search?q=amodio+y+amodiosis


sábado, 16 de febrero de 2013

Financiera Monty: a 44 años de una acción magistral


Financiera Monty: a 44 años de una acción magistral

Dentro de las líneas de los tupamaros orientales se encuentra la de propaganda armada. Ésta consiste en divulgar la conciencia popular en cuanto a justicia social, liberación nacional y socialismo por medio de acciones directas que revelen la naturaleza intrínseca del sistema capitalista en que las leyes del propio sistema y aun los Derechos Humanos están subordinados al poder real, económico y militar, y pueden ser quebrantados no bien cualquier circunstancia amenace dicho poder.
Tenemos de esto un ejemplo bien reciente: las presiones del Poder Ejecutivo llevaron al traslado de la jueza Mariana Mota por la SCJ en lo que configura una flagrante violación del principio fundamental de la democracia burguesa: la división de poderes entre ejecutivo, legislativo y judicial. Esta medida no hace sino confirmar la línea de este gobierno de mantener la impunidad de los peores criminales de la historia de nuestro país, que encima de todo actuaron cubiertos por todo el aparato del estado, que aseguraba y sigue asegurando la impunidad para sus crímenes.
El fin último de la formación de la conciencia colectiva sería entonces el de provocar movilizaciones populares que forzaran los cambios estructurales en la distribución del poder.
Hay quienes sostienen justamente que la diferencia fundamental de los tupamaros con otros movimientos o partidos fue la de introducir una metodología de agitación social mediante mostrar por medio de acciones directas en lugar de tanto discurso político y tanta retórica, en otras palabras una pedagogía de pocas palabras y muchos hechos. En el asalto a la Financiera Monty se incautaron de valiosos documentos que implicaron a varias personalidades del gobierno en estafas y negociados sucios.

EL CASO DE LA FINANCIERA MONTY

La Compañía financiera Monty funcionaba paralela al Banco de Crédito. “Estas financieras habían sido prescritas de la vida económica uruguaya por la ley de presupuesto de 1967, después de una fraudulenta quiebra del Banco Trasatlántico, que dejó al descubierto que todos los bancos operaban con compañías paralelas, donde invertían los dineros de los pequeños accionistas y ahorristas.
Dichas financieras operaban fraudulentamente, también, con moneda extranjera, provocando continuas especulaciones que producían la caída vertical de la moneda nacional. Ante la presión de la opinión pública, el gobierno burgués optó por declararlas ilegales por una ley que sabía no se cumpliría nunca, ya que los intereses eran demasiado poderosos y estaban enquistados en el corrupto gobierno. Cada "Financiera" era a su vez subsidiaria o co dueña de otras sociedades, donde disfrutaban los grandes ejecutivos de jugosas ganancias, mientras el pueblo cada día pierde su poder adquisitivo y es expoliado por el régimen. Los bancos concedían grandes préstamos a estas compañías fantasmas, con los fondos de los pequeños poseedores de cuentas, dinero que era invertido o vendido o prestado a grandes intereses. Los negociados estaban y están a la orden del día,….”
El 16 de febrero de 1969 tres jóvenes compañeros y una hermosa compañera, integrantes del comando Líber Arce del MLN histórico, entraron por la puerta principal del banco, se dirigieron al piso donde funcionaba la financiera donde dominaron con firmeza, pero sin violencia a los empleados y se llevaron una considerable suma de dinero, además de seis libros de contabilidad y otros documentos probatorios de la actividad delictiva de la financiera.
El asalto fue tan perfectamente planeado y ejecutado que no hubo heridos ni lesionados de parte del personal ni tampoco de compañeros tupamaros y, por encima, no hubo ni siquiera una denuncia de la financiera, por temor seguramente de que una investigación policial revelara aún más detalles de sus delitos socioeconómicos.
El 28 de febrero un incendio intencional destruye los archivos de la empresa.
Para entonces los tupamaros ya habían difundido una lista de clientes: Carlos Frick Davie, Ulysses Pereira Reverbel, Jorge Batlle, Walter Pintos Risso, Venancio Flores, todos implicados en el gobierno o los partidos políticos, además de importantes hombres de negocios y otros poderosos políticos.
La entregadora de esta operación fue la actual primera dama, Lucía Topolansky, que a la sazón era empleada de la financiera, muchos años antes de convertirse en aliada de los intereses económicos y de los criminales militares que ella misma contribuyó a denunciar.

Ricardo Ferré
16 de febrero de 2013.

martes, 23 de octubre de 2012

Las mentiras del MLN/MPP


Las mentiras del MLN/MPP


Todos sabemos que la línea del MPP sobre la impunidad y la ley de caducidad ha sido y es de mantenerla.
No obstante, esto al parecer tan sencillo no puede reconocerse abiertamente. Sería como mostrar una faz horrible, surcada por varias cicatrices, una de las cuales, tal vez la peor es la que configuran los cientos de muertos, miles de torturados, cientos de compañeras y compañeros violados, los niños secuestrados para ser vendidos, las embarazadas torturadas y usadas como vacas reproductoras, en fin, todos los miles de vejámenes sufridos por los militantes tupamaros durante la dictadura y la pre dictadura, de quienes los actuales emepepistas declaman descender.
Para cubrir este rostro abominable el MPP usa varios velos que son la cuestión que ocupa esta nota.
Tenemos que hacer una clara distinción en este tema entre dirección y bases del MPP. Esta línea está sostenida por la primera, fuertemente impulsada por Mujica, su gobierno y sus operadores políticos.
Las bases, en cambio, han demostrado algunas veces con claridad su pensamiento divergente, sin ir más lejos en las instancias en que el Frente Amplio decidió impulsar la anulación de la ley de caducidad. En ella, las bases, mandatadas a votar en contra, apoyaron sin embargo la anulación, que fue finalmente la línea aprobada.
Es justamente para cubrirse de la posición coherente de las bases con su pasado que la línea directriz debe usar estas mentiras como velos.

1 “El pueblo, el pobrerío tiene cuestiones mucho más perentorias que cubrir que la anulación de la ley de caducidad: la pobreza y la indigencia”. Utilizada desde antes del primer gobierno frenteamplista y durante el mismo. Como si no fuera apremiante para el pueblo anular las fuerzas represivas que siempre lo están amenazando directa o veladamente y condicionando sus decisiones.

2 “El FA prometió no anular la ley de caducidad y este gobierno debe cumplir esa promesa”. Utilizada durante el primer gobierno frenteamplista. Obviamente esta mentira pasa por encima la dicotomía entre fuerza política y gobierno y desconoce el dinamismo del torrente político. Las bases tienen siempre el derecho y el deber de incidir sobre las decisiones. Además, ésta fue una iniciativa llevada a cabo por el pueblo, no por el gobierno frenteamplista. Algunas figuras, como Mujica, que se oponían a la anulación, tuvieron que plegarse a la campaña para plebiscitar la misma, so pena de pagar un costo político en la forma de caudal de votantes.



3 “Los “viejitos” deben ser liberados” por compasión con su edad avanzada. Utilizada sobre todo por Mujica y su compañera y operadora Lucía Topolansky.
En todo el mundo los criminales de lesa humanidad deben ser castigados, para ejemplo de generaciones venideras. El caso de Iván Demjuanjuk lo demuestra. Él era llamado “Iván el Terrible” cuando cometió crímenes en los campos de concentración nazis y fue condenado recientemente por ellos a la edad de 91 años.
En Estados Unidos existen personas que impulsan el juicio a Henry Kissinger, de 89 años por sus crímenes de guerra.

4 “En un mundo ideal no existiría conflictos ni fuerzas armadas, pero como es ahora la realidad, éstos son necesarios”. Utilizada por lacayos acéfalos, sobre todo en el interior. Algunos de estos lacayos, sin embargo, han experimentado en carne propia que estas fuerzas armadas uruguayas no están para proteger a su pueblo de agresiones externas, sino para proteger los intereses de los privilegiados usando todos los métodos sucios aprendidos de sus maestros norteños, como Mitrione.

5 “Se debe perdonar”. Sostenida por el operador de Mujica y secretario de la presidencia Alberto Breccia y otros.
Seguramente los militantes cristianos que pasaron por el potro del tormento han perdonado a sus verdugos, de acuerdo con su fe. Mujica, Huidobro, Marenales, Breccia y otros también tienen derecho a perdonar individualmente. El autor de esta nota también puede perdonar, si se tomara el trabajo de considerar la cuestión. Pero esto no oculta que la cuestión de que el perdón individual es irrelevante. Es irrelevante.
La sociedad debe, de todos modos implementar una forma de instrumentar justicia, por infinidad de motivos importantes entre los que se cuentan impedir la justicia por mano propia, sentar precedentes disuasorios para el futuro, etc.
Estos motivos han sido estudiados durante siglos por el derecho penal.
Además, creemos que no puede ser sano para un movimiento político no tener en cuenta el pasado reciente de sus adherentes.
No tardaremos mucho tiempo en notarlo.

Ricardo Ferré
23 de octubre de 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

Tupamaros vs. MLN actual, parte IV: aclarando a María Topolansky

Tupamaros vs. MLN actual, parte IV: 
aclarando a María Topolansky


Recientemente se divulgó en la prensa un reportaje a María Topolansky, llamada con cariño “la Parda” por sus compañeros.
“El 90% de los que fuimos tupamaros ya no lo somos” dice la compañera María Elia.
Esa afirmación tiene algunos defectos:
- en primer lugar, le cede el honroso nombre de tupamaros al núcleo harto restringido del MLN
- en segundo lugar no tiene en cuenta la internacionalidad del concepto de tupamaro, que es generado por los colonizadores godos sobre la base del inca rebelde Tupac Amaru
- en tercer lugar prescinde de las raíces históricas del tupamarismo, encendidas en Uruguay por el grupo de Pedro Viera y Venancio Benavídez en 1811 en el grito de Asencio, pero fundamentalmente por Tupac Amaru en la Gran Rebelión en 1780.
- Por último: ignora a la multitud de tupamaros anónimos, auténticos criollos rebeldes, luchadores por la liberación nacional.
¿El MLN es tupamaro?
El MLN actual es un núcleo muy restringido, anquilosado, compuesto de una pseudo élite de “cuadros” entre los cuales se cuentan varios ministros y dirigentes políticos del gobierno actual y que cuenta como dirigente al histórico Julio Marenales.
El obvio apoyo del MLN actual a este gobierno lo está alejando del concepto clásico de tupamaro como criollo rebelde, luchador por la liberación nacional.
El principal representante moderno del concepto de tupamaro, Raúl Sendic, llamado el Bebe por quienes lo veneramos, se escindió del MLN poco antes de su muerte, en gran parte debido a las desviaciones ideológicas de esta organización y a los intentos de sus dirigentes de radiarlo del mismo. Sendic se distanció palpablemente de Mujica, a golpes, en un episodio conocido.

El gobierno actual no es tupamaro
El gobierno actual, representado por su máximo líder el presidente Mujica está contrapuesto a la política de liberación nacional.
En primer lugar, tolera y hasta promueve la impunidad de los criminales de lesa humanidad tratando obviamente de enfriar la lucha contra la impunidad.
Esto se ha visto claramente primero en el episodio de Mujica solicitando a los legisladores que no votaran por la ley de anulación propuesta por todas las instancias del Frente Amplio y por su programa. Se vio luego en el episodio parlamentario en el que Semproni desacató el mandato de dichas instancias de la coalición. Si es que Semproni no gozara del apoyo tácito del MPP y por ende, del MLN, ¿por qué entonces fue apoyado recientemente por los mismos ante el Frente Amplio?
El propio presidente ha repetido hasta el cansancio que desea que los “viejitos” terminen de cumplir su sentencia en prisión domiciliaria, aludiendo a los criminales de lesa humanidad, no conforme con los privilegios de que gozan en las prisiones favorecidas en las que se encuentran actualmente. Su visita a Dalmao, procesado por su responsabilidad en la muerte de la militante del PCU Nibia Sabalsagaray no ha hecho más que subrayar su actitud conciliatoria.
No hablemos del ministro de defensa, el inefable Eleuterio Fernández Huidobro, que obviamente en la línea del presidente, primero promueve el envío de tropas uruguayas a Haití en abierta controversia con Cores y con los sectores populares, luego defiende a los ahora procesados militares por la muerte del químico chileno Berríos extraditados a Chile, luego sigue en contra de la anulación de la ley de caducidad, luego defiende a Dalmao y actualmente hasta fomenta y logra conseguir curros para las fuerzas armadas, no conforme con que las mismas cuentan con los inconstitucionales recursos de marina mercante, aviación civil, meteorología y parques nacionales, rapiñados durante la dictadura.
El gobierno actual tolera y promueve las actividades de las empresas multinacionales de fabricación de pasta de celulosa, llegando a conceder cláusulas secretas en el contrato de la empresa Montes del Plata, dominada por las empresas la finlandesa Enso, la sueca Stora y la chilena de capitales norteamericanos Arauco.
También tolera la propiedad mayoritariamente argentina de las empresas sojeras, propietarias de 850.00 hectáreas de soja transgénica fumigadas con agrotóxicos como el glifosato prohibidos en algunas partes del mundo y probadamente nocivos para la vida humana.
El gobierno tolera o promueve la propiedad extranjera de los frigoríficos, ahora mayoritariamente en manos de capitales brasileños.
Todos estos factores mencionados anteriormente determinan un rumbo gubernamental claramente contrapuesto a la idea de liberación nacional y, por lo tanto, a la idea de tupamaro.

Internacionalidad del concepto de tupamaro
Como hemos dicho, el concepto de tupamaro fue acuñado por los colonizadores españoles a partir de la Gran Rebelión acaudillada por el inca Tupac Amaru.
Este movimiento de liberación promovía la independencia de España y la abolición de todas las formas de explotación de los aborígenes y de los esclavos africanos y su liberación de las cadenas esclavistas.
Este concepto proviene entonces de zonas de Perú pertenecientes a los virreinatos del Río de la Plata y del Perú y es aún reivindicado en otras partes de América Latina.
Tupamaro es desde el origen del término todo criollo rebelde, luchador por la liberación nacional. Esto no se debe circunscribir a las fronteras de nuestra república.

Raíces históricas nacionales
Las vibraciones del Grito de Asencio, realizado por un puñado de patriotas con Venancio Benavídez y Pedro Viera “Perico el bailarín” a la cabeza, perfilaron sobre las cuchillas orientales un perfil histórico: el tupamaro de la Banda Oriental. Luego del Grito de Asencio, realizado sobre las orillas del Río Negro en el actual departamento de Soriano, miles de tupamaros siguieron a las fuerzas de liberación encabezadas por Artigas y se enfrentaron con las armas a los colonialistas.
Pero fue durante el Éxodo del Pueblo Oriental en que una multitud de patriotas que siguieron a Artigas demostraron que no eran sólo los hombres armados los tupamaros, sino que extendieron el concepto a todos aquellos que apoyaban sus ideas.
Históricamente los principios orientadores del concepto de tupamaro fueron liberación nacional y enfrentamiento con las fuerzas represivas con o sin armas. Luego Artigas profundizó y definió más la ideología tupamara: la soberanía es del pueblo que delega su poder en sus representantes, reforma agraria y federalismo como forma de organización.
Cuando a mediados de la década de 1960 otro puñado de patriotas adopta el nombre de Tupamaros y comienza a actuar con este nombre, está sin duda reclamando la herencia de los ideales que los tupamaros históricos a partir del Grito de Asencio habían estampado sobre las cuchillas y los cerros y entre el monte y las aguas uruguayas y con los cuales se identificaron y se identifican frente al pueblo oriental.
Los Tupamaros, por medio de sus fuertes vínculos con la lucha de los cañeros y su líder Raúl Sendic “el Bebe”, prohijaron tenazmente la idea de “tierra para quien la trabaja” que lleva a reforma agraria, reivindicación definitoria de la revolución socialista en nuestro país.
El Movimiento 26 de Marzo histórico y los Comités de Apoyo a Tupamaros trasladaron, como en el 1800 el Éxodo, el concepto de tupamaro a ser apoyado por miles de uruguayos que no tomaban las armas, pero coincidían con los principios tupamaros de liberación nacional y por ende reforma agraria.
El concepto de tupamaro se asoció entonces los atributos centrales y característicos de idealismo capaz de arriesgar todo-tortura, prisión, exilio, salud, bienes- por los principios de justicia y por ende reforma agraria como consecuencia del mismo, liberación nacional y enfrentamiento con las fuerzas represivas que custodian los privilegios de los poderosos.
 Todos los uruguayos opuestos a la dictadura y sus procedimientos opresivos-el abuso sistemático, el atropello a las libertades y el sojuzgamiento- tuvieron al ideal tupamaro como su contrapartida, no menos cuanto que los militares ungieron a éste como su principal enemigo.
Luego de la dictadura, no cabe duda de que éste fue un motivo importante para el ascenso político de figuras asociadas con este arquetipo. La gente prefería a figuras asociadas con los principios democráticos, la justicia y el enfrentamiento con el monstruo militar creado antes y durante el período dictatorial.


Muchas veces la prensa y la opinión pública califican erróneamente de tupamaros a quienes en realidad representan todo lo opuesto, como el MLN actual y sus referentes más notorios, y aun al ministro de defensa Eleuterio Fernández Huidobro, pese al alejamiento de éste  ya sea del MLN como de todos los principios tupamaros.
Reivindicamos la existencia de tupamaros anónimos, como aquellos que se jugaron, algunos hasta su muerte, resistiendo o arriesgando heroicamente todo por los ideales mencionados: tortura, prisión, exilio, pérdida de bienes y de salud.

Ricardo Ferré
tupamaro, profesor de la Universidad de Lund, Suecia



jueves, 1 de marzo de 2012

Tupamaros vs. MLN actual: ¿liberación nacional?


Tupamaros vs. MLN actual: ¿liberación nacional?


Desde que Venancio Benavides y Pedro Viera, llamado “Perico el bailarín” proclamaron con un puñado de patriotas el 27 de febrero de 1811 en el paraje Asencio sobre la ribera del Río Negro su adhesión a la causa de la liberación nacional quedó estampado el perfil del tupamaro uruguayo como asociado a esta causa. Al día siguiente capturan las poblaciones de Mercedes y Santo Domingo de Soriano, uniéndose de esta manera al inminente pasaje de Artigas a la causa de la Revolución de Mayo.
Ya desde mucho antes, la creación peyorativa del término “tupamaro” por los españoles para designar al criollo rebelde a las autoridades y a la dominación ibérica fue asociada a la lucha por la liberación nacional, refiriéndose al líder de la Gran Rebelión de 1780, el inca Tupac Amaru.
Artigas durante su lucha, en particular durante el Éxodo del Pueblo Oriental expresó en forma más nítida el concepto de tupamaro, reafirmando aun más su asociación a la idea de liberación nacional.
Por último Raúl Sendic, el Bebe para todos quienes lo veneramos, vino a aportarle caracteres del siglo XX al concepto de tupamaro: el rebelde luchador por la liberación nacional que está dispuesto a jugarse por sus ideas. A través de su cruzada por los trabajadores cañeros de Artigas, nucleados en su sindicato UTAA remarcó la lucha por tierra para quien la trabaja, como definitoria.
Luego de salido de la prisión en las condiciones infrahumanas a que fue sometido por los militares, Sendic estableció en el estadio Franzini las bases de la liberación nacional para los tupamaros uruguayos de los años post dictatoriales: expropiar sin indemnizar los latifundios, impulsar un frente latinoamericano de países deudores para el no pago de la deuda externa, estatizar la banca y los mecanismos de especulación capitalista y por último congelar los grandes depósitos bancarios para financiar un aumento sustantivo de los salarios.
A partir de allí y entonces el perfil del tupamaro está bien claro, solamente quien luche por esos principios se define como tupamaro, independientemente de su encuadramiento organizativo.


La asociación del MLN actual y varios de sus personeros con el gobierno de José Mujica lo está comprometiendo con los planes y las ideas de este gobierno en cuanto a liberación nacional.
En cuanto a propiedad de la tierra: 250.000 hectáreas concentradas sólo por la empresa pastera/papelera Montes del Plata, consorcio en las manos de empresas extranjeras como la sueca Stora, la finlandesa Enso y la chilena en manos de capitales extranjeros Arauco.
FOSA, la compañía forestal de Botnia/UPM tenía por lo menos  60.000 hectáreas dedicadas a la forestación en el año 2006 1. En total Botnia/UPM tiene cerca de 220.000 hectáreas forestadas2.
El otro proyecto prohijado fervientemente por el gobierno es el de la minera Aratirí, que irá a disponer también de una extensión considerable de tierras.
Ni hablemos de que parte de estas tierras son tierras que se encuentran entre las más fértiles del planeta, por ejemplo en la zona de Cololó, en el departamento de Soriano, donde el plantío de eucaliptus y/o otras variantes apropiadas para la fabricación de pasta de papel es criminal frente a toda la humanidad.
Las plantaciones de soja pasaron de 10.000 hectáreas a más de 850.000 hectáreas, en su mayoría en manos de extranjeros.
Las cláusulas secretas, reveladas por el fiscal Viana, del contrato firmado por el gobierno con la empresa Montes del Plata revelan, de acuerdo con el grupo Guayubirá:
“1. Beneficios tributarios. La planta industrial y el puerto operarán bajo el régimen de zona franca y con los beneficios de la ley de inversiones. Además, las plantaciones y faenas asociadas de manejo, cosecha y transporte, reciben todos los beneficios de la ley forestal vigente. En cuanto a la zona franca, según el documento, la empresa podría solicitar la ampliación de la superficie para aumentar su capacidad de producción o incorporar industrias conexas, hasta el doble de la superficie otorgada (361 hectáreas). Por si fuera poco, dice el grupo Guayubirá, el Poder Ejecutivo se comprometió a autorizar a Montes del Plata a emplear un porcentaje mayor de personal extranjero que, según la Ley de Zonas Francas, es de hasta un máximo del 25% de la plantilla.
2. Rentabilidad blindada. Si hubiera “cambios significativos en el régimen tributario o en materia de permisos y autorizaciones que afectaran negativamente las condiciones económicas del proyecto”, el gobierno y la empresa “revisarán los beneficios especiales que se otorguen en el marco de la ley de inversiones para compensar” los eventuales perjuicios. (Con comillas las que serían citas textuales del contrato.)
3. Reclasificación de suelos. De acuerdo con Búsqueda, el gobierno y Montes del Plata acordaron hacer los “los mejores esfuerzos para encontrar soluciones alternativas para lograr una superficie forestable de 100.000 hectáreas, con posibilidad de ser plantadas dentro del radio de 200 kilómetros de Punta Pereira”.
Es difícil concebir una entrega más vergonzosa de la soberanía y de los recursos nacionales.
¿Dónde están los tupamaros rebeldes, justicieros luchadores por la liberación nacional, dispuestos a sacrificar todo por sus ideas?

Ricardo Ferré




martes, 14 de febrero de 2012

Tupamaros vs. MLN actual

Tupamaros vs. MLN actual

Las vibraciones del Grito de Asencio, realizado por Venancio Benavídez y Pedro Viera “Perico el bailarín” con un puñado de patriotas, conformaron sobre las cuchillas, en la penumbra de los montes, sobre los cerros y en las aguas de la Banda Oriental un perfil histórico: el tupamaro uruguayo.
Ya el nombre de tupamaro estaba acuñado por los colonialistas ibéricos para designar al criollo rebelde que resistía a la dominación española desde que Tupac Amaru en 1780 encabezara La Gran Rebelión que se desarrolló en el Virreinato del Río de la Plata y el Virreinato del Perú, iniciada con la captura y posterior ejecución del corregidor Antonio de Arriaga.
Éste fue el mayor movimiento de corte indigenista e independentista de toda América Latina que exigió por primera vez no sólo la eliminación de la dependencia de España y su monarquía, sino también la erradicación de diferentes formas de explotación indígena, y aun la eliminación de la esclavitud en todas sus formas, también para los negros.
Luego del Grito de Asencio, realizado sobre las orillas del Río Negro en el actual departamento de Soriano, miles de tupamaros siguieron a las fuerzas de liberación encabezadas por Artigas y se enfrentaron con las armas a los colonialistas.
Pero fue durante el Éxodo del Pueblo Oriental en que una multitud de patriotas que siguieron a Artigas demostraron que no eran sólo los hombres armados los tupamaros, sino que extendieron el concepto a todos aquellos que apoyaban sus ideas.
Históricamente los principios orientadores del concepto de tupamaro fueron liberación nacional y enfrentamiento con las fuerzas represivas con o sin armas, en 1811 y años siguientes, representadas por las fuerzas armadas españolas y sus afines, oligarcas y terratenientes a quienes les convenía más recostarse sobre el poder peninsular que les aseguraba continuar con el disfrute de sus privilegios.
Luego Artigas profundizó y definió más la ideología tupamara: la soberanía es del pueblo que delega su poder en sus representantes, reforma agraria y federalismo como forma de organización.
Es con este legado histórico y artiguista con que se nutre en la década del 60 el Coordinador, que prevé una escalada de autoritarismo, eventualmente con apoyo extranjero, sobre todo de EEUU y Brasil, con atentados a las organizaciones sindicales e izquierdistas.
Cuando en 1965 el Coordinador adopta el nombre de Tupamaros y comienza a actuar con este nombre, está sin duda reclamando la herencia de los ideales que los tupamaros históricos a partir del Grito de Asencio habían estampado sobre las cuchillas y los cerros y entre el monte y las aguas uruguayas y con los cuales se identificaron y se identifican frente al pueblo oriental.
Los Tupamaros, por medio de sus fuertes vínculos con la lucha de los cañeros y su líder Raúl Sendic “el Bebe”, prohijaron tenazmente la idea de “tierra para quien la trabaja” que lleva a reforma agraria.
El Movimiento 26 de Marzo histórico y los Comités de Apoyo a Tupamaros llevaron, como en el 1800 el Éxodo, el concepto de tupamaro a ser apoyado por miles de uruguayos que no tomaban las armas, pero coincidían con los principios tupamaros de liberación nacional y reforma agraria, que en la Banda Oriental es sinónimo con redistribución equitativa de todos los recursos nacionales.
El concepto de tupamaro, que es vigente en el imaginario popular aún en nuestros días, conllevaba entonces los atributos de idealismo capaz de arriesgar todo-tortura, prisión, exilio, salud, bienes- por los principios de justicia y reforma agraria como consecuencia del mismo, liberación nacional y enfrentamiento con las fuerzas represivas que custodian los privilegios de los poderosos, como centrales y característicos.

La lucha con los cuadros entrenados y bien pagos de las fuerzas armadas, que conformaban una especie de mercenarios sojuzgando, oprimiendo y torturando a su propio pueblo, no hizo sino reforzar este concepto de tupamaro. Todos los uruguayos opuestos a la opresión, la vileza de los procedimientos, el abuso sistemático, el atropello a las libertades y el sojuzgamiento que significaron las fuerzas represivas vieron al ideal tupamaro como su contrapartida, no menos cuanto que los militares ungieron a éste como su principal enemigo.
Luego de la dictadura, no cabe duda de que éste fue un motivo importante para el ascenso político de figuras asociadas con este arquetipo. La gente prefería a figuras asociadas con los principios democráticos, la justicia y el enfrentamiento con el monstruo militar creado antes y durante el período dictatorial.
Durante los períodos de gobierno frenteamplista, sin embargo, el MLN actual y sus principales referentes, Mujica, Fernández Huidobro y Marenales, se fueron distanciando claramente, si es que no lo habían hecho antes ocultamente, de los principales rasgos definitorios del arquetipo tupamaro: enfrentamiento con las fuerzas represivas, liberación nacional y justicia social principalmente a través de la reforma agraria.
Actualmente, estas figuras del gobierno y sus escuderos del MLN actual, sostienen en la práctica los principios opuestos. Por un lado el apoyo sistemático a los violadores, asesinos, torturadores y secuestradores de niños ocultos entre las fuerzas armadas, por otro el abandono total de la idea de reforma agraria y con ella de justicia social en el Uruguay y finalmente el apoyo a las empresas multinacionales que se han asegurado privilegios a veces por medio de cláusulas secretas en sus convenios con el gobierno, como Montes del Plata, Botnia/UPM y Aratirí  y también a una política de extranjerización de la propiedad de la tierra.
Muchas veces la prensa y la opinión pública califican erróneamente de tupamaros a quienes en realidad representan todo lo opuesto, como el MLN actual y sus referentes más notorios, y aun al ministro de defensa Eleuterio Fernández Huidobro, pese al alejamiento de éste  ya sea del MLN como de todos los principios tupamaros.
Existen tupamaros, sí, pero éstos se encuentran por ahora dentro de una masa anónima, como la masa de todos los compañeros que se jugaron todo por los ideales mencionados y que resistieron heroicamente tortura, prisión, exilio, pérdida de bienes y de salud.

Ricardo Ferré
14 de febrero de 2012