miércoles, 16 de marzo de 2011

Las mentiras de los poderosos

Las mentiras de los poderosos en Japón

Los poderosos tratan de ocultar los peligros del accidente nuclear en Japón

Los reactores de Fukushima se encabritan fuera de todo control. El primer ministro advierte a la población de no salir.
Pero el director de la empresa responsable Masataka Shimizu aparece como la versión japonesa del ex presidente estadounidense Richard Nixon
, llamado “Ricardito el tramposo”.
Shimizu afirma: “éste no es un escenario grave”
Tres grandes explosiones, fusión nuclear en dos reactores por lo menos. La empresa de electricidad Tepco ha perdido el control sobre la central nuclear Fukushima 1.
Pero el director Shimizu no parece demostrar ninguna señal de que sea terrible.
“No creo que tenga consecuencias inmediatas para la salud de la población. Éste no es ningún escenario grave”, declaró inmutable en una conferencia de prensa ayer.

La empresa Tepco es parca
De todos modos Tepco planea medidas desesperadas. Ayer la empresa planeaba lanzar agua desde helicópteros para enfriar los desechos radiactivos en el incendiado reactor 4 de que se afirma que tiene agujeros a través de su techo.
A pesar de todo Tepco ha sido muy escueta en sus declaraciones sobre la situación.
Ayer el primer ministro Naoto Kan no aguantó más la presión y fue a la sede principal de la empresa en Tokyo preguntando duramente que era lo que sucedía en realidad, puesto que mientras que la TV comunicaba sobre una explosión no había informes a la oficina del primer ministro.
Ayer las autoridades de seguridad nuclear francesas ASN actualizaron la situación de crisis en Fukushima a un 6 en la escala Ines de 7 grados.

Japón mantiene su grado en la escala
Este accidente ha tomado una dimensión completamente nueva, afirmó André-Claude Lacoste presidente de la ASN francesa.
Empero, Japón insiste en mantener su calificación de grado 4 en la misma escala, o sea “un accidente sin riesgo significativo para el entorno”.
Más tarde durante el día Tepco evacuó su propio personal. De todos modos la empresa negó que estuvieran en peligro inmediato, a través de su portavoz oficial.

Evitan información
La empresa Tepco tiene una historia de acallar incidentes. En 2002 se descubrió que ella había brindado informes de inspección falsos y mantenido en secreto algunos incidentes. Entre otros ellos ocultaron que había grietas en la cubierta de protección en torno de un reactor de Fukushima.
La empresa elige excluir la información que es absolutamente más grave, según técnicos europeos de alto nivel.




Ricardo Ferré
16-03-2011


lunes, 28 de febrero de 2011

Frentismo y acatamiento a las decisiones colectivas

Frentismo y acatamiento a las decisiones colectivas

La cuestión entre nosotros pasa por saber de que tema estamos discutiendo. Si es que discutimos sobre la anulación de la ley de caducidad, creo que no hay problema: estamos de acuerdo. Pero no retóricamente o como excusa para retorcer la cuestión y buscarles disculpas e inmunidades a los milicos en el trasfondo.

Creo que de lo que se trata es de la ley de anulación interpretativa propuesta por Almagro.
Mi posición es anulación de la manera que sea, y luego se irá perfeccionando.
A la proposición de anulación por via interpretativa le encuentro las siguientes ventajas:

a. los torturadores, violadores, secuestradores de niños, enfin, los delincuentes militares quedarían criminalizados. Sus apologistas también por la figura delictiva "apología del delito". Ahora somos las víctimas que tenemos que solicitar caso a caso la declaración de constitucionalidad sobre la totalidad de los casos que no son criminalizados. Si se aprobara esta ley serían los milicos los que tendrían que solicitar la inconstitucionalidad caso a caso y todos en general quedarían criminalizados.
Sólo el tiempo de procesar judicialmente la inconstitucionalidad de los cerca de 200 desaparecidos llevaría unos 50 años. Si le sumamos todos los torturados, violaciones y secuestros serían como diez veces más, cerca de 500 años...

4. Nadie puede profetizar el futuro. Los tupamaros nunca tuvimos miedo de proceder y luego ir corrigiendo, con una mirada crítica permanente para evaluar el efecto político de nuestras acciones. Cuando una actúa siempre se puede equivocar. El único que no se equivoca es el que no hace nada. Lo que puede pasar luego de aprobada una ley interpretativa de anulación no puede predecirse. Pero de todos modos es una batalla que hay que pelear. Y el lado del pueblo en esta batalla, considero que está bastante claro.

5. Si bien el FA no es un partido leninista, siempre tuvo una orientación socialista en su programa. Ella determina que sus afiliados acompañen las decisiones del colectivo, estén o no de acuerdo con las mismas, en acciones hacia afuera. Hacia adentro, toda discusión y/o discrepancia debe ser bienvenida, porque enriquece el contenido intelectual e ideológico del conjunto.
Los senadores que no acaten una resolución que el FA tomó en todas sus instancias, como dice La República "a través de todos su órganos: Congreso, Plenario y Mesa Política". A eso le sumamos la aprobación de todos los diputados del FA.

Vamos a aclarar: la condición de frentista se define por el grado de militancia en función de los principios, el programa y la fidelidad a las autoridades del Frente, por orden de importancia: el Congreso, el Plenario Nacional y la Mesa Política Nacional.
Más aún: el Frente desde su comienzo impulsó un principio de seriedad política que implica que todos los cargos electivos son de la organización y no del individuo, por oposición a los partidos tradicionales donde cada líder opinaba y votaba a paladar más o menos lo que se le antojara, o sea, individualismo puro frente al colectivismo del FA.
Ese principio fue trastocado por primera vez en el parlamento este año pasado, en que tres senadores divos se largan con lista propia y desprecian una decisión apoyada por todas las instancias de la coalición más todos sus diputados.
Además debemos respetar las bases programáticas:
“Las Bases Programáticas señalan cuatro medidas fundamentales a adoptar, como pilares del proceso transformador:
 a) Reforma Agraria
 b) Nacionalización de la Banca Privada.
 c) Nacionalización de los principales rubros del comercio exterior.
 d) Enérgica acción industrial del Estado, incluyendo la nacionalización de la industria frigorífica.
 Ellas son esenciales para iniciar el proceso de cambio social, porque enfrentan a los grandes grupos económico-financieros nacionales y extranjeros responsables de la crisis estructural del país.”

Eso es lo que le decíamos al pueblo uruguayo y lo que le proponíamos.
Nosotros seguimos y seguiremos fieles a estas bases programáticas, a los principios fundadores, al Congreso, al Plenario, a la Mesa Política, y seguiremos exigiendo a nuestros senadores y a quien sea frenteamplista el cumplimiento de sus resoluciones.

Ricardo Ferré
Niño revolviendo la basura acá en Uruguay. Son 20.000.


Frentismo y antifrentismo


Frentismo y antifrentismo


Pedimos un momento de reflexión. Varios que hemos escrito en Facebook reflejamos el enojo de que haya senadores que no acaten una resolución que el FA tomó en todas sus instancias, como dice La República "a través de todos su órganos: Congreso, Plenario y Mesa Política". A eso le sumamos la aprobación de todos los diputados del FA.
Quien nos acusa de antifrentistas a nosotros por exigir el cumplimiento de las decisiones de todas las instancias del FA: ¿tiene el mismo apoyo?

¿A los del FA que queremos que se cumplan el programa y las decisiones de todo el FA, nos tratan ahora de antifrentistas? ¿Cual es la lógica?
Dejemos de lado lo irrelevante de que personalmente somos precursores del Frente, con toda esa masa popular que estuvo desde su fundación, que siendo tupamaros militamos en el Movimiento de Independientes 26 de Marzo histórico, porque había que hacer de todo, que caímos presos y fuimos torturados en el cuartel siendo frentistas, y siendo frentistas quedamos requeridos por la Fuerzas Conjuntas y tuvimos que exiliarnos, primero a Buenos Aires donde nuestros hijos pudieron haber sido secuestrados y vendidos como los de otros compañeros, que luego de años de más exilio en que soñamos con volver finalmente estamos aquí y seguimos militando.
Aceptamos que un nuevo militante sea más frentista que nosotros, aunque sea un joven de 16 años, siempre y cuando su entrega a los principios del Frente y su acatamiento a las autoridades frentistas, por orden jerárquico Congreso, Plenario y Mesa Política Nacional sea mayor que el nuestro, si es que nos vamos a poner a establecer pautas competitivas discutiblemente socialistas.
De lo contrario, hombro con hombro y siguiendo el lema socialista “de cada uno según sus posibilidades, a cada uno según sus necesidades”.
Últimamente nos acusan desde el foro social Facebook de que lo que decimos “me hacen acordar las cosas que dicen en el Foro de Libertad y Concordia los milicos”, “que diariamente recibe linea de cómo debe odiar”, que “es odio puro”, “No son Frenteamplistas, no son inclusive MLN”, “de ponerse a la altura de la más pura ultra-derecha” junto con otros insultos.

Vamos a aclarar: la condición de frentista se define por el grado de militancia en función de los principios, el programa y la fidelidad a las autoridades del Frente, por orden de importancia: el Congreso, el Plenario Nacional y la Mesa Política Nacional.
Más aún: el Frente desde su comienzo impulsó un principio de seriedad política que implica que todos los cargos electivos son de la organización y no del individuo, por oposición a los partidos tradicionales donde cada líder opinaba y votaba a paladar más o menos lo que se le antojara, o sea, individualismo puro frente al colectivismo del FA.
Ese principio fue trastocado por primera vez en el parlamento este año pasado, en que tres senadores divos se largan con lista propia y desprecian una decisión apoyada por todas las instancias de la coalición más todos sus diputados.
Además debemos respetar las bases programáticas:
“Las Bases Programáticas señalan cuatro medidas fundamentales a adoptar, como pilares del proceso transformador:
 a) Reforma Agraria
 b) Nacionalización de la Banca Privada.
 c) Nacionalización de los principales rubros del comercio exterior.
 d) Enérgica acción industrial del Estado, incluyendo la nacionalización de la industria frigorífica.
 Ellas son esenciales para iniciar el proceso de cambio social, porque enfrentan a los grandes grupos económico-financieros nacionales y extranjeros responsables de la crisis estructural del país.”
Eso es lo que le decíamos al pueblo uruguayo y lo que le proponíamos.

Nosotros seguimos y seguiremos fieles a estas bases programáticas, a los principios fundadores, al Congreso, al Plenario, a la Mesa Política, y seguiremos exigiendo a nuestros senadores y a quien sea frenteamplista el cumplimiento de sus resoluciones.
Eso…; ¿es ser antifrentista?

Ricardo Ferré


lunes, 13 de diciembre de 2010

La basura debajo de la alfombra o la falta de confianza en el pueblo

La basura debajo de la alfombra

Falta de confianza en el pueblo



Estamos viviendo en nuestro país hechos cruciales que pueden tener gran repercusión sobre su futuro, en el sentido de que su interpretación errada puede producir grandes confusiones y desorientar la lucha popular por justicia social y redistribución equitativa del poder.
Nos apresuramos a realizar algunas puntualizaciones sobre cuestiones esenciales para tratar de contribuir al debate de estos días, aun a riesgo de que nuestras reflexiones merezcan correcciones que nos preparamos a aceptar humildemente.




En primer lugar:
- la herramienta de la huelga, utilizada en esta instancia por ADEOM no debe caer en la rutina irreflexiva y debe examinar cuidadosamente los resultados políticos de la misma. O sea, que se deben de tratar de eliminar medidas de lucha rutinarias que afecten a la población antes que dañar a los patrones, que es su efecto deseado. Para ser más concretos, nos imaginamos, tal vez ingenuamente, por ejemplo, la acumulación de basura sin recoger afectando selectivamente a poderosos y no al pueblo en general y concitando la simpatía del mismo. Nos imaginamos también un paro del transporte no cobrando boleto y, en cambio, repartiendo folletos explicativos sobre los motivos del gremio en cuestión y no dejando a la población a pie. Nos imaginamos grupos de acción directa organizados por los sindicatos apoyando a medidas de los mismos y atacando asimismo intereses de los poderosos de alguna manera.
Por el otro lado:
- nos imaginamos a una fuerza política popular recurriendo a la organización de sectores del pueblo para combatir los flagelos que afectan a todos; en materia de seguridad a brigadas populares coadyuvando con la policía; a grupos de voluntarios, que en este caso de la huelga de ADEOM no faltaron, por cierto, ayudando a los obreros del sindicato a recoger la basura y a eliminar los focos de contaminación. Nos imaginamos a un gobierno popular que impulse la solidaridad de clase con los trabajadores y la participación y no implementando medidas de fuerza contra los mismos ni alentando desde las tribunas oficiales enemistades entre diferentes sectores del pueblo. Nos imaginamos a un gobierno popular que se apoye en las masas y no en  un aparato militar cuya contaminación con ideas prepotentes e imperialistas está probada históricamente y que jamás ha abjurado de las mismas y a un gobierno popular que impulse la aplicación de la justicia y no aliente una vuelta a la espiral represiva que vivió nuestro país en particular a partir del gobierno cripto-dictatorial de la ridícula e infame copia de fascista de Pacheco Areco.


Cuando un gobierno elige declaradamente apoyarse en nuestras perniciosas fuerzas armadas que no son otra cosa que “la prolongación de las que había en la dictadura”, está ya manifestando implícitamente su falta de confianza en el pueblo.

Ricardo Ferré




lunes, 15 de noviembre de 2010

Oposición a la anulación: algo huele a podrido

Oposición a la anulación: algo huele a podrido




Asco y vergüenza: Uruguay ante la corte internacional de derechos humanos... La CAP-L no apoya el proyecto del FA sobre anulación interpretativa...
 Hay algo que impida que se procure la anulación por vía interpretativa y de todos modos en algún momento más o menos cercano se vuelva a plebiscitar de forma honesta la anulación?
Algo huele a podrido





Asco, vergüenza y tristeza

Asco, vergüenza y tristeza






¡Y pensar que nos habríamos dejado matar por el Ñato!
Cuando los rehenes, los "viejos", volvieron de los cuarteles al Penal de Libertad, decenas de los hombres más endurecidos de nuestro país, los que habían soportado los peores tormentos por sus ideales de justicia, los que habían traspasado en la barca de Caronte el crisol de la muerte, se pusieron de pie y los aplaudieron desafiando a los verdugos. Y entre los "viejos" estabas vos, Ñato...






Ricardo Ferré


viernes, 5 de noviembre de 2010

Disolver las FFAA de Uruguay

Disolver las FFAA de Uruguay


Según un estudio realizado por el politólogo argentino Rosendo Fraga a partir de datos oficiales de cada país, el factbook de la CIA y estudios de la Cepal, Uruguay es el país de América Latina con mayor cantidad de efectivos militares en relación a su población. Su presupuesto de Defensa Nacional, en relación al PBI, ocupa el octavo lugar, según dicho informe, aunque medido por habitante, el gasto en las fuerzas militares uruguayas es el segundo de América Latina. Respecto al gasto militar per. cápita, el promedio regional el año pasado fue de US$ 46,04 por habitante. En 2003 Chile invirtió US$ 90,98, Uruguay ocupó el segundo lugar con US$ 51,82 y Brasil fue tercero con US$ 51,55. (Ver El Observador, sección URUGUAY, 31-03-04).En la lista de cantidad de efectivos militares que ofrece, por ejemplo las fuentes citadas y Wikipedia, Uruguay, En la lista de cantidad de efectivos militares que ofrece, por ejemplo las fuentes citadas y Wikipedia, Uruguay, con más de 9 (9,4 corrigiendo por las cifras reales actuales) , ocupa el puesto 21 de todos los países del mundo. Para comparar un poco, Israel está en el tercer lugar con 24,4 por mil, Rusia en el lugar 30 con 7,3 por mil y EEUU en el puesto 41 con 5,1 por cada mil habitantes.
De los países de América Latina, naturalmente Colombia tiene una cifra alta a causa del enfrentamiento con la guerrilla FARC y el narcotráfico, pero está muy detrás de Uruguay con tan sólo 6,5 por mil y está colocada en el lugar 33 de la lista. Para tener referencias aun más cercanas podemos mencionar que Brasil con 1,6 está en el lugar 127, Chile en el 72 con 3,6 y Argentina en el lugar 122 con 1,8.

Traduciendo las cifras a palabras, Uruguay tiene casi seis veces más militares que sus vecinos Argentina y Brasil con respecto a su población.
Ahora bien, preguntémonos para qué tenemos esta cantidad desmesurada de efectivos militares, con los gastos consiguientes.
Una guerra convencional con los posibles agresores, o sea Argentina, Brasil o EEUU mediante sus infantes de marina, que han incursionado repetidamente por diferentes países latinoamericanos, no es posible.
Si se tratara de una guerra de resistencia contra alguno de estos tres posibles agresores, nuestras fuerzas armadas obviamente no están preparadas ni militarmente ni psicológicamente para esta tarea, y además carecen totalmente de experiencia de combate efectivo, salvo los grupos minoritarios que han participado de conflictos como tropas de paz de las Naciones Unidas.

Entonces, ¿para qué gasta el país, de los bolsillos del pueblo uruguayo, un millón de dólares diarios en estas fuerzas armadas?
El presidente Mujica lo ratificó claramente en la base de Santa Bernardina en Durazno: garantizar la estabilidad institucional de la nación.
Ahora bien: ¿a qué se refiere el presidente? Parece bastante evidente que no se refiere a mantener la vigencia de la constitución, quebrada por los militares no hace tantos años y por la que sus voceros no parecen prestarle más que una atención retórica.
¿A qué estabilidad institucional entonces están dedicadas a mantener estas fuerzas armadas?
Cabe colegir la única posibilidad, usando parcialmente el método de descartar otras que no parecen lógicas, una especie de ad absurdum matemático: que están para garantizar que la clase dominante, los terratenientes, las pocas familias que tienen el poder económico y las empresas nacionales y extranjeras que detentan la propiedad de medios de producción y de comunicación sigan gozando de los mismos privilegios.

Esta tesis está confirmada por la actuación de los militares en años oprobiosos recientes en la memoria popular cuando pudieron desarrollar sus técnicas. Usaron todos los medios para aterrorizar a los que quisieron cambiar las estructuras de poder: tortura, prisión, violaciones, asesinatos, desapariciones, secuestro y venta de los niños hijos de los “subversivos”.
En pocas palabras: el pueblo uruguayo mantiene casi a 1 militar cada cien habitantes a un costo de un millón de dólares diarios como amenaza a los que tengan como idea cambiar las estructuras de poder.
Es necesario entonces disolver las actuales fuerzas armadas y refundarlas con la mentalidad de verdadera defensa nacional, de nuestros recursos naturales y humanos; fuerzas armadas populares con auténtico cariño por nuestro pueblo humilde.

Ricardo Ferré

Foto de Héctor Rodríguez Cacheiro